HOY 17 de diciembre, Córdoba celebra el 15 aniversario de la declaración de una parte de nuestro casco histórico como Patrimonio de la Humanidad. Con la obtención de este título, por parte de Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, culminaba un proceso, con el que ampliábamos la catalogación que ya tenía la Mezquita-Catedral, y lográbamos así el reconocimiento de mayor prestigio que pueden recibir los conjuntos monumentales de cualquier ciudad del mundo. Esta concesión implicaba un valor añadido, de forma oficial, a su excepcionalidad e incuestionable relevancia histórica. En suma, representó un inmejorable modo de poner de manifiesto la viveza de la huella de diferentes culturas en nuestra tierra, tras siglos de historia. A partir de aquel momento, el título de Patrimonio de la Humanidad quedaba unido de forma indisoluble al nombre de Córdoba, se convertía en la expresión justa que sintetizaba la belleza y monumentalidad de nuestro centro histórico, y simbolizaba nuestra proyección en todo el mundo como lugar de encuentro de culturas. Al mismo tiempo, ser Patrimonio de la Humanidad significó, sin duda, una mayor garantía aún para la protección y conservación de nuestro centro histórico, por parte de cada una de las instituciones responsables de su gestión. Pero nuestra condición de Patrimonio de la Humanidad ha conllevado otra dimensión de gran trascendencia, desde el punto de vista humano. Estos quince años nos han servido para que Córdoba cuente con un centro histórico más vivo que nunca, con personas que lo habitan y, a diferencia de lo que ocurre en otras ciudades, hacen de este enclave un espacio que trasciende el aspecto estrictamente turístico. En suma, desde hace una década y media, Córdoba tiene el orgullo de pertenecer al privilegiado grupo de lugares Patrimonio de la Humanidad y, en este sentido, el Ayuntamiento de la ciudad tiene la firme voluntad de seguir trabajando. De hecho, esperamos dentro de poco hacer efectiva una ampliación de la Declaración e incorporar los tradicionales Patios cordobeses como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Una noticia que podría sumarse a la tramitación también, por parte de la Junta de Andalucía, para el reconocimiento del conjunto arqueológico de Medina Azahara. Además, estoy seguro de que todos estos elementos son una contribución fundamental a nuestro objetivo común de convertirnos en Capital Europea de la Cultura en 2016. Un proyecto basado, precisamente, en todo cuanto representa la condición de Patrimonio de la Humanidad y nuestras propias señas de identidad basadas en el respeto, la igualdad y la tolerancia. Porque Córdoba aspira a ser Capital Cultural desde el pleno convencimiento de que son estos principios y el valor de la interculturalidad los que lograrán, en el futuro, una sociedad verdaderamente desarrollada para las personas y los pueblos de todo el mundo. Felicidades a la ciudadanía cordobesa por este 15 aniversario en el que os animo a participar para sentir, más que nunca, que todos y todas formamos Patrimonio.





